Con motivo del Día de la Igualdad Salarial, que se conmemora el 22 de febrero, es urgente visibilizar cómo la discriminación económica sigue golpeando el día a día de las trabajadoras. Aunque los datos recientes de la UGT indican que a nivel general la brecha salarial ha descendido al 15,74%, la realidad en sectores esenciales y altamente feminizados es alarmante. En las actividades sanitarias y de servicios sociales, la diferencia ha crecido hasta alcanzar el 23,80%, y en los servicios administrativos auxiliares llega ya al 29,55%. Si miramos la fotografía estructural del país, la brecha permanece enquistada en el 20%, lo que se traduce en que las mujeres perciben, de media, 5.158 euros anuales menos que los hombres.
Esta desigualdad salarial no es solo un valor estadístico, es el síntoma de una discriminación estructural que castiga con extrema dureza a las mujeres en situación de vulnerabilidad. Los Proyectos E-LABORA que desarrollamos en el Colectivo La Huertecica demuestran a diario que las mujeres con perfiles de empleabilidad muy bajos se enfrentan a un doble muro. Para ellas, la precariedad laboral impuesta por la falta de redes de apoyo, sumada a barreras severas como la brecha digital, se traduce en una exclusión social profunda que afecta a su autonomía y sus oportunidades reales de futuro.
La parcialidad y la carga desigual de los cuidados son los grandes motores que perpetúan y cronifican esta situación. Actualmente, el 22% de las mujeres asalariadas trabaja a tiempo parcial frente a solo el 7% de los hombres, en su inmensa mayoría de forma involuntaria o por motivos de cuidados. A esto se suma que los complementos salariales siguen fuertemente sesgados, premiando atributos «masculinizados» como el esfuerzo físico y dejando sin retribuir aspectos «feminizados» del trabajo como la atención o la precisión.
Por todo ello, se necesita pasar de las palabras a la acción. Es de justicia social favorecer herramientas efectivas de transparencia retributiva, que desglosen la información salarial por sexo y categoría, para así identificar y corregir de manera inmediata las brechas injustificadas superiores al 5%. Asimismo, es vital impulsar desde los poderes públicos un Pacto Integral y Estatal de Cuidados y reforzar los itinerarios de inserción sociolaboral. Solo a través de medidas estructurales y de una formación que empodere a las mujeres más vulnerables, lograremos convertir la igualdad de oportunidades en un derecho social exigible y real para todas.
Los Proyectos E-labora están financiados por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia en un 40% y cofinanciadas, en un 60%, por el Fondo Social Europeo Plus, en el marco del Programa FSE+ 2021-2027 de la Región de Murcia.
Proyecto E-labora CEA Cartagena. 623 25 23 68.
Proyecto E-labora CEA Murcia. 968 29 76 00.
Proyecto E-labora Comunidad Terapéutica y centro de Día. 968 52 46 56